CESAR´S DAILY BRIEF: CUANDO AUN NO LLEGA LA CABALLERIA

CESAR´S DAILY BRIEF: CUANDO AUN NO LLEGA LA CABALLERIA

Sin duda esta crisis sanitaria del 11 de Marzo del 2020 cuando se declara oficialmente, golpeó varios aspectos de la vida de las familias a nivel mundial.

Muchas familias perdieron seres queridos, mucha gente no solo se quedó sin empleo, después de un buen tiempo tuvieron que salir a buscar trabajos, en medio de una economía que está contrayéndose en lugar de expandirse. Esta pandemia dejó una gran tensión por la recesión, el desempleo, sumado a los salarios bajos y la inflación en la economías de las familia.

Desafortunadamente algunas familias enfrentaron estos desafíos en un nivel más alto que otros, pero la lección que podemos aprender de esa crisis es que nos enseñó cómo volver a empezar donde estamos, como poder ser resilientes en estos momentos de crisis.

Algo es cierto, toda esta crisis fueron factores externos a nosotros, factores que nosotros no controlamos, circunstancias que nosotros no decidimos, empero, así como hay factores externos como lo acabo de explicar, hay factores internos, es decir circunstancias o situaciones que nosotros si decidimos.

Si estas atravesando un situación complicada, por tus propias decisiones, así como hiciste uso de tus decisiones, puedes decidir nuevamente para hacer algo al respecto.

He conocido muchas personas donde esperan que alguien venga a rescatarlos, escucho frases como que el gobierno debería hacer tal acción para ayudarlos, el gobierno debería de darles dinero, o tu jefe debería de ser más condescendiente, o esperas que tu papás deberían resolverte tus problema.

Y así muchas personas esperan que alguien envíe las caballerías de refuerzo, esas caballerías que vendrían a salvarte de tu situación actual que estás atravesando y la verdad es que nadie va enviar nada, no esperes ninguna caballería de apoyo, sino que todo lo contrario muchas veces las cosas van a empeorar.

Con todo esto, tenemos dos opciones:

1.- Deprimirte y repartir culpas a todo mundo
2.- O, ponerte a la altura de la situación y ser tu, tu propia caballería

Tu mentalidad de triunfo no debería estar ligada al hecho de confiar en que alguien vendrá a rescatarte. Tu mentalidad de triunfo debería de apoderarte de una actitud de ser autosuficiente y verte como el héroe de tu propia historia.

Pero ¿Cómo puedo ponerme a la altura de la situación? El primer paso es es sentarnos y analizar la posición en la que me encuentro y cómo es que llegué ahí a ese lugar. La respuesta a estas preguntas aunque te parezca dura es que estás ahí porque tu lo elegiste, sí así es, tal cual lo leíste, ¡estás ahí porque tu lo decidiste!

Recuerda que hay factores externos, aquellos que están fuera de tu control, repartir culpar y crear mil y una excusas para justificar el por qué no te salieron las cosas como tu los esperabas.

Y factores interno, aquellos en los que tu decides. Así que, hay que admitir que si estas en la situación que estas, es porque hasta ahí llevaste tu auto, tu corcel. Ahora es responsabilidad tuya y de nadie más, sacarte del hoyo, aún cuando no llegue la caballería en tu auxilio, debes recordar que es tu responsabilidad cambiar de dirección y galopar o manejar hasta un mejor lugar.

Pregúntate: ¿Dónde estás ahora? ¿Cómo llegaste a ese lugar?. ¿Estás esperando a la caballería? ¿Sientes que nada te sale bien? ¿Ya creaste un plan para salir del lugar donde estás?

Recuerda, no importa dónde te encuentres actualmente , no esperes a la caballería, usa tu mente, empodérate de tus habilidades, recuerda en lo que eres bueno y cambia tu actitud.

De esta forma que dejarás de crear excusas, repartir culpas y a partir de ahí sabrás que tienes el poder de cambiar otra vez tu situación por ti mismo aún, cuando la caballería no haya llegado.

Tu serás quien monte otra vez ese corcel negro en el que llegaste a la situación en la que te encuentras actualmente y tienes nuevamente el poder de dirigirlo tu mismo a un mejor lugar, a ese lugar donde tu quieres ir.

Levántate, sacúdete el polvo, recarga, recalibra, reajusta…¡Y sal al ataque!

Jocko Willink

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